jueves, 1 de marzo de 2012

Musiquita versión Febrero 2012

Un mes más, 29 álbumes más gracias a lo bisiesto de éste año.

Hubo muy gratas sorpresas y nacieron nuevos favoritos para mis gustos así como polémicos y decepcionantes.



¿Los más destacados? The Dresden Dolls y Girls, música sencilla y directa cual debe ser. She Wants Revenge con su música que apesta a Joy Division, Kaiser Chiefs y Arcade Fire también merecen mención especial.

De lo que menos me gustó, Explosions in the sky y Caribou digamos que no es la música que me llega. Demasiado electrónico, muchas mezclas que no terminaron de agradarme. No se diga el Born to die de Lana del Rey, el cual me pareció como si estuviera escuchando un chiste viejo mal contado.

Hubo un poquito más de variedad en este mes, pocas visitas al pasado. La mayoría de los discos de este mes son de artistas que tendré la oportunidad de ver en vivo, ya sea en Coachella o en México, así que fue un buen experimento para ir conociendo que es lo que viene.

La lista completa a continuación. Marzo ya arrancó y quien abre hostilidades es Foster The People.


01 Arcade Fire - Neon Bible
02 Lana del Rey - Born to die
03 Brandon Flowers - Flamingo
06 The Dresden Dolls - Yes, Virginia...
07 Sufjan Stevens - Illinois
08 Yo la tengo - I Am Not Afraid Of You And I Will Beat Your Ass
09 Varios Artistas - Marie Antoinette OST
10 Kings of Leon - Because Of The Times
13 The Killers - Sam's Town
14 Rush - Caress of Steel
15 Caribou - Swim
16 Kaiser Chiefs - The Future Is Medieval
17 Air - Le Voyage Dans La Lune
20 Sleigh Bells - Treats
21 Noel Gallagher - High Flying Birds
22 The Horrors - Primary Colours
23 Florence And The Machine - Lungs
24 Girls - Father, Son, Holy Ghost
27 She Wants Revenge - She Wants Revenge
28 Explosions In The Sky - Take Care, Take Care, Take Care
29 Mazzy Star - Among My Swan

domingo, 19 de febrero de 2012

Cine Moderno, Cine Antiguo

De entre todas las formas para hacer cine de excelencia, siento que hay dos que, si se saben llevar a cabo, el resultado puede transcender hasta el terreno de lo artístico: tomar los últimos recursos existentes en cuanto a tecnología para realizar una producción o simplemente tomar lo más básico  y de esa manera dar un salto hacia adelante tomando el impulso del pasado. En menos de un mes pude apreciar dos ejemplos perfectos de esto.

Es increíble como algo tan sencillo como esto pueda ponerte al filo de la butaca.
Con Hugo, Martin Scorsese dio cátedra de lo que una película puede llegar a ser cuando se usa de manera original e inteligente la tercera dimensión. Cuando uno piensa en 3D normalmente imaginamos cosas como explosivos saltando en tu cara o en monstruos vomitando fuego, pero jamás pensamos en un niño caminando por los pasillos de una enorme biblioteca mientras busca un tomo acerca de la historia del cine. Ese es uno de los enormes méritos de la película. El 3D no está en manos de un director que busca taquilla y millones, sino de un tipo que realmente ama el cine y quiere experimentar con lo más reciente que su oficio puede darle. Y vemos a don Martin como niño con juguete nuevo, con la enorme diferencia de que se trata de un niño genio.

De esta manera vemos como una historia que en un inicio parecía un cuento de superación acerca de un niño huérfano y un autómata, poco a poco y sin sentirlo termina convirtiéndose en un homenaje al cine y a sus héroes primigenios. Y no un homenaje cualquiera, sino que somos sorprendidos con una impresionante combinación de filmes antiguos con alta tecnología digital, todo no para lucimiento de los efectos, sino para conseguir que esos filmes nos impresionen de una forma que sólo nuestros bisabuelos sintieron al verlas por vez primera.

En estos tiempos donde el sobrediálogo y las escenas grandilocuentes invaden las pantallas, se siente la necesidad de ir removiendo algunos de esos elementos para lograr refrescar nuevamente el cine. Un ejemplo de esto es Kill Bill Vol. I de Tarantino. Es una película perfecta por que logra contar una historia convincente, a pesar de todo lo fantasiosa que pueda ser, con el mínimo preciso de diálogos. La acción, las actuaciones, los pocos efectos que tiene son lo que valen, los que hacen redonda una historia.

Ahora bien, ¿qué tantos elementos podríamos quitar en el cine actual para lograr un efecto similar? Michel Hazanavicius nos da una respuesta que difícilmente esperaríamos. Quita absolutamente todo, efectos, luces, color, sonido y nos deja sencillamente con la expresión humana, simple y llana.

¿Quién en estos tiempos tiene los tamaños, no sólo de hacer una película muda, sino de hacerla de una forma tan impresionante? Situada en la transición del cine mudo al sonoro, "The Artist" nos narra como un actor se resiste a dejar atrás su forma de entender el cine en aras de lo moderno. Y la forma que se escogió para narrar esto es usando eso mismo, el cine mudo, de una forma tan convincente que realmente sentimos a flor de piel el dilema existencial de este personaje, cuyo orgullo y resistencia hacia una nueva forma de hacer su profesión hace que vaya sumiéndose más y más en la desesperación y a nosotros con ellos.

No cabe duda que Hugo y The Artist nos dan grandes esperanzas por el cine. Nos hacen ver que aún existen propuestas atrevidas y formas originales de contarnos una historia, ya sea mediante el estado del arte de la tecnología o regresando a las raíces más profundas. Ese tal Lucas debería ir a verlas mil veces y tomar todas las notas que pueda, a ver si así aprende como contar historias de nuevo. Y también para ver si aprende que no necesita gastar millones en CGI para lograr contar una historia. Un solo letrero en negro con la palabra "Bang!" usado perfectamente puede resultar infinitamente más convincente.

viernes, 3 de febrero de 2012

Bitácora de vida: The watchtower

Mucha gente compara la vida con una película, con un documental bizarro, con un musical, pero yo digo que el mejor símil que podemos encontrar es un sitcom.

Para mí el inicio de temporada fue más bien extraño. ¿Dónde podemos ubicarlo? Creo que lo más obvio sería ese día de diciembre en el que montado en un camión de mudanza me dirigía hacia el que sería mí hogar durante los próximos 13 meses. Casi podría jurar que de fondo se escuchaba Smile de Pearl Jam mientras yo, sentado en la parte delantera del camión, sonreía como hacía mucho no lo hacía. Pantalla yéndose a negro y apareciendo los títulos de salida.

La palabra clave de esta temporada de mi vida es una y la tengo perfectamente clara: Soledad. Soledad en todos los sentidos de la palabra, a veces dolorosa y pesada, a veces gloriosa y liberadora. Después de los traumas que venía arrastrando el estar prácticamente solo todo el tiempo no solo me ayudó a cerrar heridas sino a reflexionar y comenzar a darle un poco de rumbo a esta vida que de repente se aparecía tan gris. Poco a poco fui socializando más, increíblemente haciendo nuevos amigos, conociendo gente, haciendo cosas que nunca antes pensé hacer. Era libre, quizá no sano, pero si con toda la libertad a la que una persona puede aspirar. 

Y, como en esas buenas historias que me gustan, Tania se apareció primero como personaje invitado, apenas relevante. Fue en una fiesta en la que nos conocimos, nos caímos bien, las cosas parecían funcionar bien.

Poco a poco, fue apareciendo más frecuentemente en el show, su papel fue más y más fundamental en la historia hasta llegar el momento en el que ahora, es parte fundamental del final de temporada y será uno de los personajes principales para la siguiente, de esos de los que su nombre aparece en los créditos de entrada.

Esta temporada está por terminar. La temporada de la torre vigía, la torre del perro, la casita del perro, o como tuvieron a bien bautizarla. La temporada de Javier aprendiendo a vivir solo. La temporada de Javier socializando, de llegar tarde a casa sin tener que dar explicaciones o de llegar borracho. Temporada de locuras y de sanación.

En esta ocasión la temporada no terminará en el camión de mudanzas, eso ya se vio y no está bien repetir los finales. ¿Qué les parece éste? Javier, rodeado de cajas, suspirando por recordar los días que pasaron y emocionado con los días que vendrán al lado de Tania su coprotagónico, esperando las horas que lo separan de mañana, escribiendo una entrada en su blog sobre el tema de la vida y el sitcom. Música de fondo para cerrar esta temporada...


 Pantalla yéndose a negro. Aparecen los títulos de salida.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Musiquita versión Enero 2012

Fue curioso, pero la idea se me ocurrió justamente el primer día del año, mientras esperaba impaciente el avión (retrasado) que me traería de vuelta a mi DF lindo y querido desde las lejanas tierras de Guadalajara. Con tanto tiempo por delante y con la pila de mi iPod por fallecer debió cruzarme por la mente la idea de optimizar energía y concentrarme en algún disco en particular que escuchar.  Al final, cómo verán después, mi elección fue bastante predecible, lo cual me hizo reflexionar en la cantidad de música nueva de artistas olvidados que tenía y me hizo darme cuenta que de unos años para acá había cedido paso a la costumbre musical y que el melómano en mí estaba prácticamente muerto.

Así las cosas, me propuse ese mismo día de año nuevo escuchar lo más posible grupos y música nueva. Por allí leí que uno de los signos de envejecimiento más seguros es cuando una persona  comienza a criticar, sin fundamentos por lo regular, la música y las modas de la generación posterior a la suya. Esto obviamente no aplica a todo y allí tenemos el regguetón como muestra, pero cabe hacerse la pregunta ¿y qué hay del rock que se escucha en estos años? Cierto, los noventas fue una generación definitiva en la música y que marcó mi vida y la de muchísima gente pero, ¿será posible que no exista más y mejores propuestas en este nuevo siglo? la respuesta afortunadamente es sí, y no quiero perdérmelas.

Y así nació el propósito de escuchar un álbum completo diferente al día. En un inicio la intensión era escuchar sólo discos de grupos relativamente nuevos, pero quise extenderlo también a grupos que quizá ya conocía pero que no había escuchado más cosas, o que en algún momento me gustaron pero que les perdí la pista de repente. O incluso lo extendí a otros géneros como la música clásica.

La lista para este mes me quedó bastante ecléctica pero es interesante. Dentro del rubro de lo absolutamente nuevo para mí está M83, Feist, At the drive in o Refused, que cubren un espectro bastante amplio de estilos que me encantó. Del lado de los ya escuchados pero que no había apreciado el álbum completo esta Blind Melon, The Hives o Bob Dylan. Hubo gratas sorpresas como saber que Eels, una banda depresiva alternativa de mediados de los noventas que amé en su momento no sólo no desapareció sino que tiene una carrera muy activa y consistente. Hubo decepciones como el nuevo de Rodrigo y Gabriela y hubo mucha Ópera Mozartiana.

En fin, les dejo mi lista completa acá abajo, espero les guste.

Y este mes de febrero ya comenzó con Arcade Fires.

01-02 Pearl Jam - No Code
03 A Perfect Circle - Mer de Noms
04 Artic Monkeys - Suck it and see
05 Blind Melon - Blind Melon
06 The Black Keys - El Camino
10 M83 - Hurry up we're dreaming
11 NIN - The Downward Spiral
12 The Hives - The Black and White album
13 Blonde Redhead - Misery is a Butterfly
16 Feist - Metals
17 Glenn Gould - Mozart Complete Piano Sonatas
18 Jars of clay - Much Afraid
19 Megadeth - 13
20 At the Drive in - Relationship of Command
23 Mozart - Don Giovanni
24 Refused - The shape of punk to come
25 Rodrigo y Gabriela - Area 52
26 Leonard Cohen - Old Ideas
27 Mozart - Le nozze di Figaro
30 Eels - Electro-Shock Blues
31 Bob Dylan - The Freewheelin' Bob Dylan

viernes, 20 de enero de 2012

Reflexionando ando: Sufro Sufro

Yo no sé si he sufrido tanto como otros, pero si he tenido mi buena carga de malestares en este mundo.

Esto del sufrir o estar triste siempre causa escozor en la gran mayoría de la gente, y siempre trata de buscar formas de evitarlo o, ya de perdida hacer como que no pasa nada. Ya saben, consejo clásico de clubdelosoptimistas (Cortázar dixit):

1. Establece un periodo de tiempo en donde has sido tremendamente desdichado, sin importar si realmente lo has sido, y trata de recordar todos y cada uno de esos desgraciados momentos.

2. Voltea a ver el infortunio de alguien que aparenta ser más desdichado que tu. El indigente que vegeta en la esquina de tu calle, la persona que perdió todo, el pobre diablo que no tiene empleo. No importa, lo que debes hacer es establecerte un parámetro de comparación.

3.  Él, el otro, es más desdichado que tú, ergo tú no tienes por qué ser desdichado.

Y ya, fin de la lección. Sonrían todos y sean felices.

Yo no le veo mucho de malo a sufrir. Obvio atrae problemas mentales, de salud si gustan, uno se siente realmente mal y no va por la vida derrochando alegría a nuestros semejantes. Es hasta cierto punto contagioso y deprimente ver a una persona así, pero así cómo creo que igual que una vida de total sufrimiento es mala, una vida de absoluta y completa felicidad se me hace totalmente absurda y en muchos sentidos aburrida. Y hueca.

No estoy hablando ni de la actitud “emo” o de la gente que tiene la patológica idea de sufrir por que sí. Esa gente que se la pasa llorándole a un ex novio(a) por ejemplo, que durante meses y meses y que cada que puede trata de llamar la atención a sus seres cercanos sobre su infelicidad. Attention whores les dicen los gringos y esa clase de bicho inunda las redes sociales. No digo que en cierta forma su pena no sea cierta, pero llega un momento que la actitud mártir cansa y se vuelve manipuladora.

Yo hablo de la gente que realmente sufre por algo y atraviesa momentos difíciles, pasajeros o no, y que tiene de repente ese vacío absoluto de soledad y tristeza por algo real y que difícilmente se va.

Un corazón roto, la pérdida de un ser querido, un sueño no logrado, un fracaso, enfrentarte a la triste realidad de que el humano es un ser imperfecto y traicionero y que siempre te decepcionará. Cosas que realmente calan en el alma y que uno debe afrontar y superar so pena de quedarse atrás en la vida. Algunos han tenido cosas peores, y si bien la edad a veces es factor no necesariamente determina cuanto sufre la gente. Lo que es seguro es que todos en nuestra vida hemos de pasar por algo que nos mueva nuestra vida, y eso no es malo.

Al final la vida no es más que un sube y baja en el que alguien (Dios, Destino, quien sea) nos ha puesto. La idea de un “Pare de Sufrir” se me hace estúpida por ejemplo, porque uno por más que quiera siempre tendrá una pérdida, un dolor, un algo que nos hará tambalear las cosas. Depende de nosotros si queremos permanecer en nuestro lodazal revolcándonos en nuestro dolor o si queremos luchar por salir adelante.

Pero ya me extendí demasiado dando peroratas moralinas. Voy a deprimirme un rato como acostumbro y regreso.

miércoles, 11 de enero de 2012

Perlman is God

Ciertamente el hombre debe vivir con la vergüenza eterna de permanecer sentado, cuando la tradición más antigua dicta que el solista debe estar de pie, compartiendo el puesto de honor al lado del director. Sin embargo la poliomielitis es una enfermedad que castiga y desde niño tuvo que usar muletas para moverse. Y él desquita ese coraje empuñando su instrumento y demoliendo  todo lo que se encuentre a su paso con notas tan precisas como bellas, de las más hermosas que se hayan escuchado en mucho tiempo.

Hace pocos años tuve la fortuna de escucharlo en vivo. Me mató. Beethoven fue el elegido para esa noche, aunque no la obra de Beethoven que más amo. Sin embargo verlo en vivo fue glorioso. Allí estaba él, dominando el escenario con sólo su presencia,  sacando la melodía más asombrosa de su Stradivarius, dictando el camino al resto de la orquesta, embelesando a conocedores y villamelones que nos dimos cita ese día en el Auditorio Nacional.

A Itzhak lo conocí también de esa forma extraña que conozco las cosas buenas. Eran las 11 de la noche en un vagón del metro de la Ciudad de México, yo regresaba cansado a casa después de un pesado día de escuela cuando un vendedor subió a ofrecer sus productos. Vendedor entre tantos pensé yo hasta que me di cuenta qué lo que ofrecía eran casetes originales de música clásica. Vendiéndolos a precio de risa (2 por 10 pesos), maldije mi suerte al sólo tener 20 y que la mitad de ellos era para llegar a mi casa. Sólo compré dos de ellos: uno de Bach, obligado ya que es mi autor favorito, y uno más de Beethoven, que si bien había escuchado no lo conocía aún del todo bien. 

El primero de ellos, el de Bach, lo disfrute camino a mi casa y lo escuché varias veces. El segundo no lo puse hasta que llegue y estaba acostado. Justo allí fue donde conocí a Itzhak y a la sonata, esa Sonata Kreutzer que desde entonces se ha vuelto obligada para mi vida. Jamás me he repuesto de esa sensación. Fue como tener un orgasmo de 11 minutos de duración con la persona que más has amado mientras los coros celestiales se desviven por musicalizar el momento. La obra me dejó estupefacto y aún más quien la interpretaba. Allí lo conocí. Así como Clapton es deidad para la guitarra, Perlman lo es para el violín.

Ese día en el auditorio comprendí lo que significaba tocar con pasión un instrumento. Mozart, Beethoven, Tchaikovsky, Paganini, todos los interpreta de una forma tan viva que cerrando los ojos podrías jurar que lo tienes enfrente. Podría decir  que todos los que respeten y amen la música deberían rendirle culto o por lo menos darse el tiempo de escucharlo una vez.

Las palabras me faltan para definir lo que éste hombre ha alegrado mi vida. Seguro ustedes ya lo escucharon, ya que él es el culpable de las tristísimas melodías de La lista de Schindler, o del violín de Memorias de una Geisha. Además de que toca jazz, salió en Plaza Sesamo, toca música tradicional judía y es de los pocos que se negó a ser dirigido por ese monstruo de la dirección pero de incierto pasado nazi llamado Herbert von Karajan.

Créanme, escúchenlo en una noche como esta de luna llena, apaguen las luces y enfréntense a su violín. Quedarán hechizados cómo muy pocas veces lo han estado.


martes, 10 de enero de 2012

Oda al año del fin del mundo

Para mí los años nuevos no significan gran cosa. Un ciclo que se repite, un cambio de número en el calendario, dejar diciembre y comenzar enero y fuera de las fiestas y puentes vacacionales, volver a comenzar con la rutina de siempre, con la única diferencia de que le hemos sumado uno al año en curso.

Sin embargo, 2012 empezó de una forma. No es que de pronto me haya vuelto un creyente de las señales, pero de repente me pareció curioso que algo que iba dirigido a terminar bastante mal como una celebración de año nuevo, se corrigiera (al menos para mí) con una niñada tan grande y divertida como aventarse a una alberca.

No la primera foto del año, pero sí la que más me gustó

El hecho en sí no tiene nada de novedoso ni de “original”. Es más, hasta parece historia barata de borracho que no tiene mucho que hacer. Pero en cierta forma fue para mí el ver que las cosas pueden cambiar con tan solo hacer algo que es completamente diferente y hasta cierto punto inesperado.

Así las cosas, este año pretendo que sea de viaje y aprendizaje sobre todas las cosas. En gran medida se logrará dejando atrás temas del pasado que ya a estas alturas de mi vida son inútiles de esforzarse por ellas. Quizá empezar por cosas sencillas cómo escuchar un disco completo al día, no necesariamente pero si preferentemente de música nueva para mí, o el decidir un fin de semana tomar mi mochila y ver hasta dónde puedo llegar.

Quiero hacer cosas. Necesitaré de repente ayuda porque mis fuerzas a veces no me alcanzan. Irónicamente, quiero vivir este año como si fuera el último de nuestras vidas aunque a veces mis ataques de depresión me lo impidan. La gran diferencia es que me he encontrado con gente que me ayuda a hacer mucho más llevadera esta vida. Entre las nuevas y viejas amistades habrá que salir adelante.

Gracias 2011, fuiste bastante buen año. Bienvenido 2012, ya veremos que sorpresas nos tienes reservadas.